"Scribere me aliquid et devotio iubet"

"Scribere me aliquid et devotio iubet" San Bernardo de Claraval

Ya no le temo al blanco...

"Noto mis palabras libres y a la vez con peso. El peso se lo dan los hechos por los que he pasado, aunque ya se han convertido en alas y plumas que la hacen volar, tan ligera como grave. Sólo ahora que tengo peso, sé volar" Alessandro D´Avenia.

domingo 13 de junio de 2010

La libertad más querida:

Es cierto, el Presente es Sagrado... maldito el hombre que desperdicia el alba... y es todo un pueblo el que nos antecede, somos pequeños cargados en hombros de gigantes... sólo basta decir sí a la Aventura, una y otra vez...y otra vez... son estos Vínculos, que nos portan y nos hacen parte...los que nos llevan, los que nos hacen entrar en este Presente...
Es la libertad más querida: la de pertenecer.

A mis amigos:

Il popolo canta la sua liberazione
parole e musica di Claudio Chieffo

Il cantastorie ha cominciato a raccontare,
il tessitore ha cominciato a dipanare,
porta la calce, porta i mattoni il muratore,
cammina l’uomo quando sa bene dove andare…
Il popolo canta la sua liberazione, il popolo canta la sua liberazione
Il cantastorie ha cominciato a raccontare,
il tessitore ha cominciato a dipanare,
sento la vita che mi scoppia dentro al cuore
cammina l’uomo quando sa bene dove andare…
Il popolo canta la sua liberazione, il popolo canta la sua liberazione

Razón y afecto

El objeto es un objeto; puede existir y existe fuera de la mente o en ausencia de la mente. Y, por consiguiente, engrandece la mente, de la que viene a ser parte. La mente conquista una nueva provincia como un emperador, pero sòlo porque ha respondido a la campanilla como una “criada”. La mente ha abierto la puerta y las ventanas porque es actitud natural de lo que hay dentro buscar lo que hay fuera. La mente no es suficiente para sì misma, necesita nutrirse de la extraña y fuerte comida de la realidad.

G.K.Chesterton. Santo Tomás de Aquino.

"Todo yo soy una pregunta a la que no sé dar respuesta"
(P. P. Pasolini)



"Él poseía una ingenuidad que le permitía mirar las cosas de nuevo, como si nadie las hubiese contemplado antes que él. Contemplaba al mundo con ojos nuevos, asombrados".
(L. Jonas)