"Scribere me aliquid et devotio iubet"

"Scribere me aliquid et devotio iubet" San Bernardo de Claraval

Ya no le temo al blanco...

"Noto mis palabras libres y a la vez con peso. El peso se lo dan los hechos por los que he pasado, aunque ya se han convertido en alas y plumas que la hacen volar, tan ligera como grave. Sólo ahora que tengo peso, sé volar" Alessandro D´Avenia.

martes, 28 de mayo de 2013

Tú me has elegido



“Tú me has elegido, fue el amor que eligió. 
Y cuando me has elegido me has liberado de la nada…
del hecho de no tener un nombre”.








"No consigo dormirme. Estoy enamorado, y cuando estás enamorado lo menos que te puede pasar es no dormir. Hasta la noche más negra se vuelve roja. Se te amontona tal cantidad de cosas en la cabeza que querrías pensar en ellas todas a la vez y el corazón no consigue calmarse. Y además resulta extraño porque todo te parece hermoso. Haces la misma vida de todos los días, con las mismas cosas y el mismo hartazgo. Y luego te enamoras y esa misma vida se vuelva grandiosa y diferente. Sabes que vives en el mismo mundo de Beatrice y entonces qué más da si el examen te sale mal, si se pincha la rueda del scooter, si Terminator quiere mear, si se pone a llover y no llevas paraguas. Te da lo mismo porque sabes que esas cosas son transitorias. El amor, en cambio, no. Tu estrella roja brilla siempre. Beatrice está ahí, tu amor está dentro de tu corazón y es grande, te hace soñar y nadie puede arrancártelo porque está en un sitio al que nadie puede llegar. 

No sé cómo describirlo: ojalá no se acabe nunca. Así me he dormido, gracias a esta esperanza en el corazón. Basta que esté Beatrice para que la vida sea cada día nueva. El amor es lo que hace la vida nueva." Blanca como la nieve roja como la sangre 


 Poesía de Pedro Salinas (Poeta favorito, del mundo mundial)
Fotos de Daniel, en Van Gogh Alive

miércoles, 8 de mayo de 2013

La única palabra que tu corazón esperaba...



       "¿No te has preguntado por qué un instante, semejante a tantos otros del pasado, te vuelve repentinamente feliz, feliz como un dios? Tú mirabas el olivo, el olivo sobre el sendero que has recorrido cada día durante años; llega el día en que el fastidio te deja y tú acaricias el viejo tronco con la mirada, como si fuera un amigo reencontrado y te dijera justo la única palabra que tu corazón esperaba."
Pavese

viernes, 3 de mayo de 2013

Por encontrarte


Sí, por detrás de las gentes 
Te busco. 
No en tu nombre, 
si lo dicen, 
no en tu imagen, 
si la pintan. 

Detrás, 
detrás, 
más allá. 
Por detrás de ti te busco. 
No en tu espejo, 
no en tu letra, 
ni en tu alma. 
Detrás, 
más allá. 

También detrás, 
más atrás de mí te busco. 
No eres lo que yo siento de ti. 
No eres lo que me está palpitando 
con sangre mía en las venas, 
sin ser yo. 
 Detrás, 
más allá te busco. 

Por encontrarte, 
dejar de vivir en ti, 
en mí, y en los otros. 
Vivir ya detrás de todo, 
al otro lado de todo 
-por encontrarte- 
como si fuese morir.

martes, 30 de abril de 2013


«El encuentro histórico con este hombre constituye el encuentro con el punto de vista resolutivo y clarificador de la experiencia humana».

jueves, 25 de abril de 2013

lui

 

 «Terminado este soneto, me sobrevino una maravillosa visión en la cual contemplé cosas tales que me determinaron a no hablar de aquella alma bienaventurada hasta tanto que pudiera hablar de ella más dignamente. Para llegar a esto estudio cuanto puedo, como ella sabe verazmente [así como ella sabe]. Así es que, si es placer de Aquel al cual todas cosas viven, que mi vida dure algunos años, espero decir de ella aquello que jamás se ha dicho de mujer alguna; guste a Aquel que es Señor de la cortesía, que mi alma pueda dirigirse [ir] a ver la gloria de su mujer, es decir, de aquella bendita Beatrice, la cual gloriosamente mira la cara de Aquel que es todos los siglos bendito» 

 «Hay algo de esta joven, de este amor, de esta relación que no es clara. Necesito entrar ahí dentro y entender por qué Dios me la ha dado, por qué Dios me la ha hecho encontrar, por qué me la ha quitado así». Necesitaba entender qué cosa, estimando al signo que ella había sido, podía en cambio permanecer» 

 el signo que él había sido...

domingo, 14 de abril de 2013



Nos ayudan a entenderlo dos oraciones de la liturgia de las horas, con las cuales Dante tenía familiaridad, el canto de Zacarías, el Benedictus, y el canto de la Virgen, el Magnificat. El primero, que se recita en la mañana, dice: «Bendito el Señor […]  porque […] ha suscitado para nosotros una salvación potente, […] como había prometido por boca de sus profetas» (Lc 1, 68-70). La otra gran oración, aquella que se dice en la tarde, el Magnificat, se cierra así: «Ha socorrido a Israel su siervo […] como había prometido a nuestros padres» (Lc 1, 54-55). Prometido «a nuestros padres» en el lenguaje bíblico quiere decir prometido a la raíz de nuestro corazón. A la raíz del corazón del hombre hay una espera de bien, una promesa hecha a Abraham y a su descendencia por siempre. Sí, aquello que hemos intentado decir la vez pasada es esto: venimos al mundo con una promesa, una promesa de bien.

            Dante lo había presentido, entrevisto, experimentado en el encuentro con Beatrice; pero después Beatrice muere. ¿Dónde va ahora a terminar la promesa de bien que ha movido el corazón de Dante desde el nacimiento, que mueve el corazón del hombre siempre, que parece realizarse en un encuentro, en una amistad, en un bien vislumbrado, pero que, después se va?


Franco Nembrini

viernes, 12 de abril de 2013

Tristeza
Por favor vai embora
Minha alma que chora
Está vendo o meu fim
Fez do meu coração a sua moradia
Já é demais o meu penar
Quero voltar aquela vida de alegria
Quero de novo cantar

 Lá, rá, lá, rá
 Quero de novo cantar




"Todo yo soy una pregunta a la que no sé dar respuesta"
(P. P. Pasolini)



"Él poseía una ingenuidad que le permitía mirar las cosas de nuevo, como si nadie las hubiese contemplado antes que él. Contemplaba al mundo con ojos nuevos, asombrados".
(L. Jonas)