"Scribere me aliquid et devotio iubet"

"Scribere me aliquid et devotio iubet" San Bernardo de Claraval

Ya no le temo al blanco...

"Noto mis palabras libres y a la vez con peso. El peso se lo dan los hechos por los que he pasado, aunque ya se han convertido en alas y plumas que la hacen volar, tan ligera como grave. Sólo ahora que tengo peso, sé volar" Alessandro D´Avenia.

martes, 20 de julio de 2010

Tù no me abandones


CARTAS A THÈO


Te escribo un poco al azar lo que me viene a la pluma, me sentiría muy contento si de alguna manera tú pudieras ver en mí algo más que a un haragán. Porque hay haraganes y haraganes.
Un pájaro en la jaula, en la primavera, sabe muy bien que hay algo para lo cual serviría, siente fuertemente que hay algo que hacer, pero no lo puede hacer. ¿Qué es? No lo recuerda bien, después tiene ideas vagas y se dice: "Los otros hacen sus nidos y tienen sus hijos y crían la nidada"; después se golpea el cráneo contra los barrotes de la jaula. La jaula sigue allí y el pájaro vive loco de dolor.
Sin embargo, el prisionero vive y no muere, nada se muestra exteriormente de lo que ocurre interiormente, se lleva bien, está más o menos alegre al rayo del sol. Pero viene la temporada de la migración. Acceso de melancolía. "Pero", dicen los niños que lo cuidan en su jaula, "tiene todo lo que le hace falta". Pero él mira afuera el cielo henchido, cargado de tempestad y siente la rebelión contra la fatalidad dentro de sí.
Y los hombres se hallan a menudo en la imposibilidad de hacer nada, prisioneros en no sé qué jaula horrible, horrible, muy horrible.

No siempre sabremos decir qué es lo que nos encierra, lo que nos cerca, lo que parece enterrarnos, pero sentimos, sin embargo, no sé qué barras, qué rejas, qué paredes. ¿Todo esto es imaginario, fantasía? No lo creo; y después uno se pregunta: "Dios mío, ¿será por mucho tiempo?, ¿será para siempre?, ¿será para la eternidad?".

¿Tú sabes cómo puede desaparecer la prisión? A base de afecto profundo, serio. A base de ser amigos, ser hermanos, amar: así se abre la prisión como una fuerza soberana, como un encanto poderoso. Pero el que no tiene esto permanece en la muerte.


Wasmes, 15 de octubre de 1879


Querido Théo,

te escribo para decirte que estoy muy agradecido por tu visita.

Cuanto te volví a ver y me puse a caminar contigo, tuve una sensación que no sentía desde hace tiempo, como si la vida fuese algo bueno y precioso con lo que tener cuidado. Me sentí vivo y alegre como no me sentía desde hace mucho tiempo, dado que poco a poco la vida se volvió para mí menos importante, menos preciosa y casi indiferente. Por lo menos, así creía. Cuando uno vive con los demás y se siente unido a ellos por un afecto sincero, uno es consciente de tener una razón de vida y no se siente más del todo inútil y superficial: tenemos necesidad el uno del otro para cumplir el mismo camino como compañeros de viaje, pero la estima que tenemos de nosotros mismos depende mucho también de nuestras relaciones con el prójimo.


Vincent Van Gogh



Lo que hemos visto y oìdo...


1 comentario:

rotrigo dijo...

Hola vale, como estás querida amiga, espero verte cuando entremos a clases, por mientras cuidate muchito y te deseo toda la suerte de los perdedores

:)

"Todo yo soy una pregunta a la que no sé dar respuesta"
(P. P. Pasolini)



"Él poseía una ingenuidad que le permitía mirar las cosas de nuevo, como si nadie las hubiese contemplado antes que él. Contemplaba al mundo con ojos nuevos, asombrados".
(L. Jonas)