"Scribere me aliquid et devotio iubet"

"Scribere me aliquid et devotio iubet" San Bernardo de Claraval

Ya no le temo al blanco...

"Noto mis palabras libres y a la vez con peso. El peso se lo dan los hechos por los que he pasado, aunque ya se han convertido en alas y plumas que la hacen volar, tan ligera como grave. Sólo ahora que tengo peso, sé volar" Alessandro D´Avenia.

domingo, 26 de agosto de 2012

El regreso... tú.




¡Basta, aléjate de él! ¡Aléjate, basta! ¡Aléjate! ¡Podría quererte si fueras distinto, pero eres de lo peor! ¡Te odio! ¡No te atrevas a torturarnos! ¡No eres nadie! ¿Lo entiendes? ¡Nadie!
-Te equivocas, hijo...
¡No, no, no! ¡No, no!
-¡Iván! ¡No te muevas de aquí, Andrei!
-- ¡Iván! ¡Iván! Iván, espérame.¡Para, Iván!
¡Vete! ¡Te odio!
-¡Hijo, ábreme! ¡Déjame subir!
¿Qué quieres? ¡Déjame!
-Hijo, por favor.
¡Si no me dejas en paz, saltaré! ¿Me oyes? ¡Saltaré!
-Iván, no hagas nada. Iván, espera.
¿Me entiendes? ¡Saltaré! ¡Puedo hacerlo, cerdo! ¡Puedo! Ya lo oyes ¡puedo hacerlo! Ya lo oyes, ¡puedo hacerlo! Ya lo oyes, cerdo, puedo hacerlo
-Vanya, hijo...


Perdóname por ir así buscándote
Pedro Salinas

Perdóname por ir así buscándote

tan torpemente,
dentro
 de ti.

Perdóname el dolor alguna vez.

Es que quiero sacar 
de ti tu mejor tú.

Ese que no te viste y que yo veo,

nadador por tu fondo,
preciosísimo.

Y cogerlo 
y tenerlo yo en lo alto
como tiene 
el árbol la luz última

que le ha encontrado al sol.

Y entonces tú 
en su busca vendrías,
a lo alto.
Para llegar a él 
subida sobre ti,
como te quiero,

tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,

en tensión todo el cuerpo,
ya ascendiendo 
de ti a ti misma.

Y que a mi amor entonces le conteste

la nueva criatura que tú eras.

sábado, 18 de agosto de 2012

Si miro a las personas...


               “Si miro a las personas alrededor mío, y también a mi misma, me invade un profundo respeto por el hombre, porque Dios ha bajado a la tierra por su causa. Por el otro lado, esta cosa me es cada vez más incomprensible. Sí, lo que menos comprendo de Dios es su amor. Sin embargo, ¿qué haría si no lo conociera, a este amor?
              Oh Señor, necesito rezar, pedir. Sí, cuando uno se relaciona con otros hombres, haría falta siempre tener presente que Dios por ellos se ha hecho hombre. Y a pesar de esto, ¡sucede que uno se siente demasiado bueno por abajarse al nivel de alguien de ellos! ¡Qué absurda presunción! ¿De dónde me viene?"
Sophie Scholl

miércoles, 15 de agosto de 2012

Un Pescador


Enero de 1943
 “Querida Marguerite,
                                    Un pescador, que está sentado muy lejos allá en mi patria, ha lanzdo su anzuelo hasta el fondo de mi pecho. Y cuanto más yo me alejo de mi patria, de aquella tierra tan vasta, tanto más él tira el sedal, tanto más me duele el pecho, tanto más me quedo inquieto.”
 Alexander Schmorell

Tanto más me duele el pecho.. tanto más me quedo inquieta..

martes, 14 de agosto de 2012

Sólo eso


Ir hacia una Estrella... sólo eso.

viernes, 10 de agosto de 2012

El artista

Uno de los Inacabados, de Miguel Ángel

Gustavo Doré. Ilustraciones de La Divina Comedia.  Dante y Beatriz en el Paraíso

Vincent Van Gogh. Noche estrellada

El Señor de los anillos. J.R.R.Tolkien. Ilustraciones de Alan Lee

Franz Schubert

Mumford & Sons



[..] Pero yo diría que la verdad profunda que se dice a través de estos versos de Dante es que el artista es alguien que se convierte en artista ahí donde la mano tiembla, es decir, donde él no sabe en el fondo lo que va a suceder o que aquello que va a suceder le es dictado por el otro. El momento propiamente artístico de la obra de arte es el momento en que la mano tiembla porque el artista ya no tiene el dominio, porque lo que le sucede y le sorprende como verticalmente le viene del otro. El artista no es responsable. Puede ser responsable de su saber, de su técnica, no es responsable de aquello que es lo más irreductible de su arte y que viene del otro y que hace temblar su mano. Y entonces, hay ahí, en ese temblor, una alianza de responsabilidad y de irresponsabilidad: porque el artista sabe que va a tener que asumir la responsabilidad, es decir, firmar aquello mismo de lo que no es responsable, que le viene del otro. [..] 

 En "¿Cómo no temblar?", de Jacques Derridá

domingo, 5 de agosto de 2012

Cuando la sombra del ciprés es alargada... Hold me fast


      «Pienso que has debido ser recibida a tu llegada por una carta desalentadora. ¡ Qué quieres! , hay dias en que quiero ser joven, alegre, simple, idílico y otros en que siento la necesidad de dejarme invadir por la grandeza de lo trágico y de la soledad de todo lo que pasa. Cuando estoy poseído de unos sentimientos, condeno a los otros, e inversamente; pero en el fondo los dos tipos son ricos, los dos necesarios. Mientras que no estemos en la luz hemos de resignarnos a esta pobre sucesión y estos eternos comienzos de Viernes Santo y de Pascua. Y a los amigos no debemos ocultarles los días del calvario, so pena de privarles de la mitad de nosotros mismos. Por esto te he descrito con tanta sencillez mi domingo.» Mounier

«Hay tardes en que mi cuarto, que es mejor que Eurodisney y Gardaland juntos, me parece un desván de cosas apagadas. ¿De qué vale la vida si después llega la muerte? Y lo que hay después de la muerte me da miedo. Y aún me da más miedo que después no haya nada. Y me da miedo Dios, que es omnipotente. Y me dan miedo el mal y el dolor. Y me da miedo la enfermedad... Y me da miedo quedarme solo. Y todo este blanco de mierda...
Así que telefoneo a Niko, pero Niko está jugando al fútbol y yo no puedo ir. Entonces telefoneo a Silvia, pero Silvia no está en casa. La llamo al móvil: está desconectado. Le dejo un mensaje: “Llámame cuando puedas”.
Silvia, ¿podrías acariciarme como la otra vez? Tengo miedo, Silvia. Tengo un jodido miedo de todo. Tengo miedo de no llegar a nada en la vida. Tengo miedo de que Beatrice muera. Tengo miedo de no tener a nadie a quien poder llamar por teléfono. Tengo miedo de que tú me dejes.
Estoy en mi cuarto y dentro solo hay cosas mudas. Nadie con quien hablar. Los libros están mudos, porque resulta que además no hay ningún Soñador que me explique nada o me convenza de que me podrían gustar. Los cómics están mudos, a pesar de sus colorines. El equipo de música está mudo, porque no tengo ganas de encenderlo. El PC está mudo, porque esa pantalla tan profunda que puede contener el mundo entero, si la miras de perfil no es más que una pantalla plana. Y te preguntas cómo consigue contener tanto mundo, tanto mar, con lo plana que es. Hoy todo está mudo en mi cuarto. Pero no quiero huir. Quiero resistir. Hoy en mi cuarto la tristeza entra a oleadas. Trato de atajarla con una esponja. Doy risa. Resisto unos minutos, luego el miedo asciende, y soy un náufrago en medio de un océano de soledad.
Floto en un desierto completamente blanco: una enorme habitación blanca insonorizada, en la que no se distinguen ni los rincones de las paredes. No sabes dónde está la parte de arriba ni la de abajo, la derecha ni la izquierda... grito, pero todos los sonidos son devorados. De mi boca salen palabras ya podridas. Silvia, llámame, por favor.
Cuando me despierto son las cuatro y el miedo está más lejos, por la sencilla razón de que estoy completamente agilipollado. He desembarcado en una isla desconocida. Busco algo que me ayude a sobrevivir. Los pósters de mi cuarto me miran. Luego veo la carta...»



Hold me fast,
Hold me fast
Cuz I'm a hopeless wanderer.

I will learn, I will learn to love the sky I wander
The sky I wander
M&S
"Todo yo soy una pregunta a la que no sé dar respuesta"
(P. P. Pasolini)



"Él poseía una ingenuidad que le permitía mirar las cosas de nuevo, como si nadie las hubiese contemplado antes que él. Contemplaba al mundo con ojos nuevos, asombrados".
(L. Jonas)