"Scribere me aliquid et devotio iubet"

"Scribere me aliquid et devotio iubet" San Bernardo de Claraval

Ya no le temo al blanco...

"Noto mis palabras libres y a la vez con peso. El peso se lo dan los hechos por los que he pasado, aunque ya se han convertido en alas y plumas que la hacen volar, tan ligera como grave. Sólo ahora que tengo peso, sé volar" Alessandro D´Avenia.

domingo, 17 de octubre de 2010

Y ahora te devuelvo a Dios

"-Y no olvide... no olvide jamás... prometió convertirse en un hombre nuevo.

-lo prometo... ¿por qué está haciendo esto?

-Jean Valjean, hermano mío, ya no le perteneces al mal. Con esta plata he comprado tu alma. Te he rescatado del miedo y del odio. Y ahora te devuelvo a Dios." Los Miserables.

Qué conmoción volver a ver esta película (basada en el libro de Victor Hugo), me di cuenta, esta vez, de lo cerca que estamos de ser como ese policía que acecha a Jean Valjean, aun después de haber sido recibidos por la gran Misericordia....ya que a veces quienes no dejamos volver a nacer a los demás somos nosotros mismos con nuestros prejuicios, con el límite que anteponemos... la primera cosa no es la distracción del otro, ni su fragilidad, ni su error o -llamémosle por su nombre- su pecado, sino el hecho de que ha sido llamado junto a mí, así lo que importa es esta disposición mía; el amor que yo vivo, que si soy cierta es una sobreabundancia... ¿Dejo pasar a través de mí esta sobreabundancia? muchas veces somos nosotros mismos quienes no nos dejamos conmover por la gran Misericordia que hemos recibido... es como si nos pusiéramos una armadura, que nace de un querer protegerse, pero que mata, al mismo tiempo, cualquier posible novedad... mientras que conmigo veo cómo constantemente vuelven a apostar, aun después de que tantas veces han perdido mucho de la apuesta -hay una apuesta allí donde ni yo misma apostaría-... Dejarse traspasar por esta Misericordia, dejar que el otro nazca de nuevo...este es mi real volver a nacer...esto es "habitar en Su hermoso rostro". Y es posible por haber encontrado a un "obispo" que nos devuelve a Dios, constantemente... lo hace otra vez, como con Jean Valjean.

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"Todo yo soy una pregunta a la que no sé dar respuesta"
(P. P. Pasolini)



"Él poseía una ingenuidad que le permitía mirar las cosas de nuevo, como si nadie las hubiese contemplado antes que él. Contemplaba al mundo con ojos nuevos, asombrados".
(L. Jonas)