“¿Miedo? ¿De qué tienes miedo?... ¿De este tam-tam todo el día? (El niño niega con la cabeza) ¿De este silencio de ahora? (El niño asiente) ¡No tienes que asustarte de una cosa ni de otra, guapo! (se pone a acunarlo. El niño se dormirá poco a poco) Primero es el día, y después la noche; el tumulto, y después el silencio…ayer te dolía el brazo ¿verdad? (El niño asiente). Y hoy ya no te duele (No). ¡Siempre es así, y siempre será así, pequeño! La espera y, mañana, el pesar; la alegría y, después, quizás, la desesperación. Está es tu condición, la condición de todos…no comprendes lo que te digo, pero te tranquilizas, te vas a dormir…y yo, para acunarte, hago el ademán de Dios: te llevo de un extremo al otro… ¿Te dejarás tú también coger en la trampa? ¿Del orgullo a la desesperación, y de la desesperación al orgullo, sin cesar? ¿O sabrás elegir y seguir recto tu camino de hombre hacia la luz? Entonces, acuérdate siempre del gran doctor que te curó, y del padre blanco que te besaba esta mañana…los dos sonreían, pequeño, sonreían hasta el último momento… ¡El que ha encontrado su camino, con toda certeza sonríe!...es lo único que importa, querido; sonreír…sonreír…" Son las doce doctor Schweitzer.
"Praevenit, sustinet, implet; ipse facit ut desideres, ipse est quod desideras" San Bernardo
miércoles 25 de enero de 2012
¡Así que fuiste Tú todo este tiempo!
“¿Miedo? ¿De qué tienes miedo?... ¿De este tam-tam todo el día? (El niño niega con la cabeza) ¿De este silencio de ahora? (El niño asiente) ¡No tienes que asustarte de una cosa ni de otra, guapo! (se pone a acunarlo. El niño se dormirá poco a poco) Primero es el día, y después la noche; el tumulto, y después el silencio…ayer te dolía el brazo ¿verdad? (El niño asiente). Y hoy ya no te duele (No). ¡Siempre es así, y siempre será así, pequeño! La espera y, mañana, el pesar; la alegría y, después, quizás, la desesperación. Está es tu condición, la condición de todos…no comprendes lo que te digo, pero te tranquilizas, te vas a dormir…y yo, para acunarte, hago el ademán de Dios: te llevo de un extremo al otro… ¿Te dejarás tú también coger en la trampa? ¿Del orgullo a la desesperación, y de la desesperación al orgullo, sin cesar? ¿O sabrás elegir y seguir recto tu camino de hombre hacia la luz? Entonces, acuérdate siempre del gran doctor que te curó, y del padre blanco que te besaba esta mañana…los dos sonreían, pequeño, sonreían hasta el último momento… ¡El que ha encontrado su camino, con toda certeza sonríe!...es lo único que importa, querido; sonreír…sonreír…" Son las doce doctor Schweitzer.
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Razón y afecto
El objeto es un objeto; puede existir y existe fuera de la mente o en ausencia de la mente. Y, por consiguiente, engrandece la mente, de la que viene a ser parte. La mente conquista una nueva provincia como un emperador, pero sòlo porque ha respondido a la campanilla como una “criada”. La mente ha abierto la puerta y las ventanas porque es actitud natural de lo que hay dentro buscar lo que hay fuera. La mente no es suficiente para sì misma, necesita nutrirse de la extraña y fuerte comida de la realidad.
G.K.Chesterton. Santo Tomás de Aquino.
1 comentarios:
Hola, Valeska, me trajo aquí el directorio de blogs, fue bueno conocerlo, voy a quedarme, con tu permiso.
Un cariño.
HD
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