"Scribere me aliquid et devotio iubet"

"Scribere me aliquid et devotio iubet" San Bernardo de Claraval

Ya no le temo al blanco...

"Noto mis palabras libres y a la vez con peso. El peso se lo dan los hechos por los que he pasado, aunque ya se han convertido en alas y plumas que la hacen volar, tan ligera como grave. Sólo ahora que tengo peso, sé volar" Alessandro D´Avenia.

martes, 16 de octubre de 2007

¿Hacia Dónde?


Entonces vio un montón de personas, y debo recalcar que en verdad eran muchas... y parecían estarle esperando.

Aunque no sabia si eso le alegraba o mas bien asustaba. Pero aun sin saber bien que le movía realmente, o mas bien sólo por curiosidad decidió seguir adelante; esas “personas” no tenían aspecto “normal”, su piel tenia un tono diferente, más luminoso que de costumbre... pero estaba tan sumido en el cansancio que sólo pudo seguir adelante, ni siquiera esperó a pensar el por qué de la diferencia...y si es que realmente existía. Lo que si hizo en ese momento que, sintió bastante fugaz, fue contemplar el sitio, parecía lo que con sus amigos llamaban "el paraíso", lleno de árboles frutales, pasto verde!!,felicidad en los rostros lejanos, al ver tanta cosa hasta recordó el vacío en su estómago, no había comido hace días, creía haberse acostumbrado a la condición de náufrago, pero no...no, y esto se lo venía a recordar. Toda una vida como vagabundo, pero al ver a esta gente (que algún propósito debían tener en esa espera) su alma peregrina renacío, y esa hambre fue mas que él... porque sólo se puede acallar, mas siempre está ahí, presente, como la conciencia, como la libertad que nos espera y que al ser encontrada nos desborda.

Cuando bajó del bote uno de los “extraños” (que ya no sintió como "tan extraño") se le acercó, le tendió la mano, este la cogió y sin abrir la boca, esbozar algún gesto o emitir algún sonido le hizo entender que lo habían esperado toda la vida... (sin saber exactamente de cuanto tiempo constaban sus vidas... )

-Sígueme- le dijo, en un extraño lenguaje “mental” (o quizá mas evolucionado...)- Nos esperan, se viene un largo viaje...

-Espera!!!! ¿Hacia donde?- irrumpió (con palabras!!!, que después de pronunciadas incluso él sintió que era un lenguaje grotesco, y que ya no lo necesitaría, había encontrado algo nuevo...)

-Hacia el cielo, nada menos... – le indico con el dedo(pero no lo extendió hacia ese cielo que todos conocemos...)- Nada menos...


Entonces... yo al recordar todo esto... pienso: no será el cielo como esa idea de paraíso que alguna vez tuve? un paraíso lejano... un algo más que esperé bastante tiempo... pero, si en realidad eso está aquí, presente, incluso más que yo. si amé esa realidad que se me presentó... por qué no vivirla cada día?
Esa fue su invitación aquel día (mmm... sí, creo que era de día)
ya no me conformo con menos, porque su encuentro, reencuentro o redescubrimiento ha sido el principio de mi vida... de "la vida".


continúo...
-Hacia el cielo...Nada menos...

13 comentarios:

José Lucho dijo...

buena, estás incursionando en el arte de los blogs ?¿¿ =D

José Lucho dijo...

ahh, el paraíso es la amistad

mile!! dijo...

besootes linda imagen

te kero primaa

cuidate muxoo

chaup :)


mile


saludos ..

Miguelo, sc dijo...

Te agradezco tus palabras en mi blog, pero lo que más agradezco de tu visita es que me haya dado la posibilidad de descubrir el tuyo, con el que estoy claramente en sintonía...

Porque yo también soy de los que están convencidos que el cielo no sólo está allá arriba, en las alturas. El cielo empieza desde donde acaba la tierra, en el mismo punto en el que se apoyan nuestros pies. Estamos rodeados de cielo y ya debemos disfrutarlo, aunque cada vez aspiremos a llegar más alto.

Siempre es un placer conocer a nuevos "navegantes". Seguimos caminando juntos

Aeronauta dijo...

Bienvenida, Vale al mundo bloguero. Sí, existimos y puedes conocer a muchos como nosotros en los enlaces de los sitios que ya conoces. Unos te irán llevando a una increíble cantidad de "otros" con el mismo ideal: vivir bien la vocación cristiana., es decir: tener vida interior (ser más santos)y hacer que otros la tengan (apostolado); en ese orden. Nadie da de lo queno tiene.
Nos leemos, espero. :) Gracias por tu visita y tus palabras en mi blog.

C.A.A. dijo...

Hola Valeska! Sólo quiero decirte ¡muchas gracias por tu visita! Acabo de llegar de hacer compras y estoy muy cansado. No puedo leer nada, es imposible. Mañana regreso y leo tus comentarios. Te cuento que es la primera vez que llego a un blog que no conozco y veo que también lo visita un amigo (Miguelo) De nuevo, muchas gracias por tu visita. Todos los visitantes son bienvenidos (suelo recibir uno o dos lectores por semana.) ¡Saludos!

C.A.A. dijo...

Hola Valeska! Lo primero que voy a decirte, es que no siento el más mínimo interés en marcar errores o faltas (reales o imaginadas por mí) en lo que acabo de leer o en lo que he leído en otros blogs. No veo ninguna utilidad en eso. Alguien ingresó en mi blog hace un tiempo y me llamó demagogo y agregó que le parecía que yo tocaba de oídas el tema en cuestión. ¿Para qué hizo eso? No lo entiendo. Yo nunca dije que fuera especialista en algo. No lo soy. Sólo tengo un blog y digo lo que pienso. Eso es todo. (Fui a su blog y lo invité a regresar y contarme sus experiencias, para que yo pudiera compararlas con las mías. Nunca regresó. Criticar es fácil, cualquiera puede hacerlo. Presentar argumentos que respalden nuestras críticas es un poco más difícil. Lleva tiempo y hay que estar preparado para hacerlo.) No se puede escribir mucho en los pequeños espacios de un blog. Si queremos tratar con seriedad un tema, dediquemos meses o años de nuestra vida a profundizar en sus cuestiones, a leer todo lo relacionado con el mismo, a charlar con especialistas, a escuchar las experiencias de personas que hayan vivido situaciones que nos sean útiles. Luego escribamos un libro o varios libros. En un libro hay mucho espacio para desarrollar un tema con toda la seriedad que se merece. Pero no esperemos que en los diez o veinte renglones de un blog tratemos todos los aspectos de un tema. Eso no es serio, no es posible. En los blogs sólo pueden darse unas pocas opiniones sobre lo que sea. Luego los visitantes tienen la oportunidad de ampliar esas palabras en los comentarios, agregando lo que piensan, lo que conocen, lo que sienten, las experiencias que han tenido, lo que han leído o visto en otros lugares, incluyendo otros blogs. Eso es lo que a mí me gusta. Sumar opiniones a lo dicho por el dueño del blog. Y eso es lo que voy a hacer mañana o pasado, cuando tenga tiempo, después de leer por tercera vez lo que escribiste. Darte algo que pueda serte útil, por lo menos intentarlo. Podemos pensar que tus palabras forman parte de un mapa del mundo. Tus palabras están agrupadas en una pequeña isla. Falta que los lectores que te visitan (y esto es lo maravilloso: desde todas partes del mundo) agreguen sus pequeñas islas y vayan completando ese mapa que tú comenzaste a rellenar. ¡Saludos!

C.A.A. dijo...

Valeska: He visto que has puesto mi blog entre los recomendados. ¡Muchas gracias! Pero vas a tener que quitarlo. Mi blog está vacío desde hoy por la mañana, quité todo lo que había en su interior. Estoy muy molesto con ciertas cosas que no voy a tratar aquí, porque no creo que despierten tu interés. Tal vez vuelva a escribir en él más adelante. Ahora no sé bien qué voy a hacer. ¡Saludos!

Piccola dijo...

Pero tienes dos blogs? Pues doble alegria entonces! Hacia el cielo cada dia!
Un abrazo,
Piccola

Carlos Alberto Arellano dijo...

Valeska: Ya estoy mejor y regresé con mi blog, pero aún no tengo tiempo de leer de nuevo «¿Hacia dónde?». Si cuando vuelva aquí hay un comentario nuevo, pues entonces dejaré «¿Hacia dónde?» y pensaré en el que sigue. ¡Saludos!

Carlos Alberto Arellano dijo...

Valeska: De pronto se me ha ocurrido recomendarte (si es que no los has leído ya) libros que tratan distintos aspectos relacionados de un modo u otro (todo tiene que ver con todo), con el tema del amor, el bienestar y la felicidad:

Calor de hogar, de Vitus Dröscher
La naturaleza de la felicidad, de Desmond Morris
La inteligencia emocional, de Daniel Goleman
La inteligencia emocional en la empresa, de Daniel Goleman
Vivir, amar y aprender, de Leo Buscaglia
Siete historias de amor en Navidad, de Leo Buscaglia
Modelar tu mente, de Ian Robertson
El espíritu creativo, de Daniel Goleman, Paul Kaufman y Michael Ray
Inteligencia genial, Leonardo da Vinci, de Michael J. Gelb

Yo los he leído todos (algunos varias veces) y me gusta recomendarlos.

Carlos Alberto Arellano dijo...

Valeska: Una visitante española de mi blog, a la que también visito, me acaba de dar a entender que ya la estoy hartando con mis comentarios. Si estás sintiendo lo mismo (y lo considero muy probable), una indirecta será suficiente. ¡Saludos!

Carlos Alberto Arellano dijo...

Valeska: ¡Qué alivio! Gracias por la visita. Pero igual tengo que aprender a controlarme, de lo contrario me van a echar de todos lados. Así que cierro aquí mi serie de comentarios en tu blog. Vuelvo dentro de una semana. No quiero que cambies de opinión. Y prometo ser breve, como en este caso. ¡Saludos!

Posdata: Si lees «El Ciudadano, de Orson Welles», en mi blog, verás que lo dejé en el blog de Mucha de la Torre. Con un poco de vergüenza te cuento que dejé cuatro párrafos semejantes a ése y otros cuatro o cinco pequeños. (Mucha me felicitó. Por desgracia, después de la felicitación ¡seguí escribiendo!)

"Todo yo soy una pregunta a la que no sé dar respuesta"
(P. P. Pasolini)



"Él poseía una ingenuidad que le permitía mirar las cosas de nuevo, como si nadie las hubiese contemplado antes que él. Contemplaba al mundo con ojos nuevos, asombrados".
(L. Jonas)